La justicia española lo halló culpable de la muerte de un sujeto, compañero suyo de la Escuela de Arte Ecuestre de Estepona (en la provincia de Málaga), al que le propinó 17 puñaladas.
Según la sentencia, el crimen fue cometido el 20 de julio de 2007 en la localidad sureña de Estepona, después de que el acusado y la víctima mantuvieron una fuerte discusión.
El colombiano, que residía de manera irregular en España, tras advertir que la víctima iba a denunciarlo, se dirigió a su casa en Estepona, tomó un cuchillo de cocina y una toalla, los introdujo en una mochila y volvió a la Escuela de Arte Ecuestre.
El acusado abordó a su compañero por la espalda y le asestó una primera puñalada en la espalda a la que siguieron hasta un total de 17.
Las heridas afectaron a los pulmones, corazón, hígado, páncreas y riñón de la víctima, que le provocaron una hemorragia aguda causándole la muerte.



